27 agosto 2013

¡Buenas tardes! 

Preguntaba a mons. Fisichella si entendéis el italiano, y me ha dicho que todos vosotros tenéis la traducción… ya estoy más tranquilo.

Agradezco a mons. Fisichella sus palabras y también le agradezco su trabajo: ha trabajado mucho no solo para hacer esto, sino todo lo que ha realizado para el Año de la Fe ¡Muchas gracias! Mons. Fisichella ha dicho una cosa que yo no sé si es verdad pero la repito: ha dicho que todos vosotros queréis dar la vida a Cristo ¡para siempre! Vosotros ahora aplaudís, hacéis fiesta, porque es el momento de la boda… pero cuando termina la luna de miel ¿Qué sucede? Escuché a un seminarista, un gran seminarista, que decía que él quería servir a Cristo, pero solo diez años, y luego comenzar una nueva vida… ¡Esto es peligroso! Escuchad bien: todos nosotros, incluso nosotros los más viejos, también nosotros, estamos bajo la presión de esta cultura de lo pasajero; y esto es peligroso, porque uno no se juega la vida una vez para siempre. Me caso, pero hasta que se acabe el amor, me hago monja, pero solo para una “temporadilla”, un “poco de tiempo”, después veré; me hago seminarista para ser sacerdote, pero no sé como terminará esta historia. ¡Esto no sirve con Jesús!

No os culpo a vosotros, culpo a esta cultura de lo provisional, que nos golpea a todos, porque no nos hace bien: hacer una elección definitiva hoy es muy difícil. En mis tiempos era más fácil, porque la cultura favorecía una elección definitiva, ya sea para la vida matrimonial, ya sea para la vida consagrada o la vida sacerdotal. Pero en esta época no es fácil hacer una elección definitiva. Nosotros somos víctimas de esta cultura de lo pasajero. Quisiera que pensaseis en esto: ¿Cómo puedo ser libre, como puedo liberarme de esta cultura de lo pasajero? Debemos aprender a cerrar la puerta de nuestra celda interior, desde dentro. Una vez, un sacerdote, gran sacerdote, que no se sentía bueno porque era humilde, se sentía pecador y rezaba mucho a la Virgen, y le decía esto a la Virgen –lo diré en español porque es una poesía muy bella-. Él decía a la Virgen que nunca, nunca se alejaría de Jesús y decía: "Esta tarde, Señora, la promesa es sincera. Por las dudas, no olvide dejar la llave afuera". Pero esto se dice pensando siempre en el amor a la Virgen, se dice a la Virgen. Pero cuando deja la llave siempre fuera, por lo que pueda suceder… ¡No funciona! ¡Debemos aprender a cerrar la puerta desde dentro! Y si no estoy segura, si no estoy seguro, pienso, me tomo el tiempo necesario, y cuando ya estoy seguro, en Jesús, se entiende, porque ¡sin Jesús nadie está seguro! Cuando me siento seguro, cierro la puerta ¿Lo entendéis? ¿Qué es la cultura de lo pasajero?

Cuando entré, miré lo que había escrito. Quería deciros una palabra, y la palabra es alegría. Siempre donde están los consagrados, los seminaristas, las religiosas y los religiosos, los jóvenes, hay alegría ¡Siempre hay alegría! Es la alegría de la frescura, el gozo de seguir a Jesús, la alegría que nos da el Espíritu Santo, no la alegría de este mundo. ¡Hay alegría! ¿Pero de dónde nace? Nace… ¿Sábado por la tarde vuelvo a casa y me iré a bailar con mis antiguos compañeros? ¿De esto nace la alegría? ¿De un seminarista, por ejemplo? ¿No? ¿o sí?

Algunos dirán: el gozo viene de las cosas que se tienen, por tanto de ahí la búsqueda del último modelo de Smartphone, el Scooter más veloz, el coche que destaca… Pero yo os digo, verdaderamente, a mi me hace daño cuando veo a un sacerdote o religiosa con un coche último modelo: ¡Esto no puede ser! ¡No puede ser! Vosotros pensáis: entonces ¿Debemos ir, Padre, con la bicicleta? ¡Es buena la bicicleta! Mons. Alfred va en bici: él va con la bici. Creo que el coche es necesario porque se debe hacer mucho trabajo e ir de un lado a otro.. ¡Pero usad una más humilde! Y si te gusta la cara piensa en los niños que se mueren de hambre. ¡Solo esto! ¡La alegría no viene de las cosas que se tienen!

Otros dicen que viene de las experiencias más extremas para sentir la emoción de las sensaciones más fuertes: a los jóvenes les gusta ir por el filo de la navaja, por placer. Otros se decantan por el vestido de última moda, por la diversión en los locales más en boga –con esto no digo que las monjas vayan a estos sitios, lo digo de los jóvenes en general. Otros piensan que viene del éxito con los chicos o las chicas, pasando de uno a otro o de una a otra. Y esta inseguridad del amor, que no es seguro; es el amor “por probar”. Y así podríamos continuar… También vosotros estáis en contacto con esta realidad que no podéis ignorar.

Nosotros sabemos que todo esto puede apagar algún deseo, crear alguna emoción, pero al final es una alegría que permanece en la superficie, no desciende a lo íntimo, no es un gozo íntimo: es la emoción de un momento que no te hace verdaderamente feliz. La alegría no es la emoción de un momento: ¡es otra cosa!

La verdadera alegría no viene de las cosas, del tener ¡No! Nace del encuentro, de la relación con los demás, nace del sentirse aceptado, comprendidos, amados y del aceptar, del comprender y del amar; y esto no por el interés de un momento, sino porque el otro, la otra es una persona. ¡La alegría nace de la gratuidad de un encuentro! El escuchar: “Tú eres importante para mí”, no necesariamente de palabra. Esto es bello… Y es exactamente lo que Dios nos hace entender. En el llamarnos, Dios nos dice: “Tú eres importante para mí, te quiero mucho, cuento contigo”. Jesús nos dice esto a cada uno de nosotros. ¡De aquí nace la alegría! La alegría del momento en el que Jesús nos ha llamado. Entender y escuchar esto es el secreto de nuestra alegría. Sentirnos amados por Dios, escuchar que para él no somos números, sino personas; y escuchar que es Él el que nos llama. Convertirse en un sacerdote, religioso, religiosa, no es primariamente una elección nuestra. Yo no me fío de aquel seminarista, de aquella novicia que dice: “He elegido este camino”. ¡Esto no me gusta! ‘No está bien! Sino que es la respuesta a una llamada, a una llamada de amor. Escucho algo dentro, que me inquieta y yo respondo que sí. En la oración el Señor nos hace sentir este amor, pero también a través de muchos signos que podemos leer en nuestra vida, en tantas personas que pone en nuestro camino.

Es la alegría del encuentro con él y su llamada nos lleva a no encerrarnos sino a abrirnos: lleva al servicio en la Iglesia. Santo Tomás decía "bonum est diffusivum sui" –no es un latín muy difícil- El bien se difunde. Y también se transmite la alegría. No tengáis miedo de mostrar la alegría de haber respondido a la llamada del Señor, a su elección de amor, y de testificar su Evangelio al servicio de la Iglesia. Y la alegría, la verdadera es contagiosa; contagia… hace ir adelante. Sin embargo, cuando te encuentras con un seminarista demasiado serio, demasiado triste, o con una novicia así, tu piensas: ¡Aquí hay algo que no funciona! Falta la alegría del Señor, la alegría que te lleva al servicio, la alegría del encuentro con Jesús, que te lleva al encuentro con los demás para anunciar a Jesús ¡Falta esto! ¡No hay santidad en la tristeza, no la hay! Santa Teresa –hay tantos españoles que la conocen bien- decía: “¡Un santo triste es un triste santo!” Es poca cosa… Cuando te encuentras un seminarista, un sacerdote, una religiosa con cara larga, triste que parece que sobre su vida han colocado una manta mojada, de estas pesadas… que aplasta… ¡algo no funciona! Pero por favor: nunca religiosas, nunca sacerdotes con la cara “de pepinillos en vinagre”, ¡Nunca!

La alegría que viene de Jesús. Pensad esto: cuando a un sacerdote –digo sacerdote pero también un seminarista- cuando a un sacerdote, una religiosa le falta la alegría, está triste, podéis pensar: ¡Será un problema psiquiátrico! No, es verdad: puede pasar. Sucede, algunos pobres se ponen enfermos… Puede pasar. Pero normalmente no es un problema psicológico. ¿Es un problema de insatisfacción? Eh, sí. ¿Pero donde está el origen de la falta de alegría? Es un problema de celibato. Os explico. Vosotros seminaristas, religiosas, consagrados vuestro amor es un amor a Jesús, un amor grande; el corazón es para Jesús y esto nos lleva a hacer un voto de castidad, el voto del celibato. Pero el voto de castidad y el voto del celibato no termina con el momento del voto, sigue adelante… Un camino que madura, madura hacia la paternidad pastoral, hacia la maternidad pastoral, y cuando un sacerdote no es un padre de su comunidad, cuando una monja no es una madre de todos con los que trabaja, se entristece. Este es el problema. Por esto os digo a vosotros: la raíz de la tristeza e la vida pastoral está exactamente en la falta de paternidad y maternidad que viene del vivir mal esta consagración, que sin embargo nos debe llevar a la fecundidad. No se puede pensar en un sacerdote o una religiosa que no sea fecunda: ¡esto no es católico! ¡Esto no es católico! Esta es la belleza de la consagración: es la alegría, el gozo…

Yo no quisiera avergonzar a esta santa religiosa (Se dirige a una monja anciana de la primera fila), que está en primera fila, pobrecilla, estaba casi sofocada, pero tenía una cara feliz. ¡Me ha hecho bien mirar su rostro, hermana! Quizás usted lleve ya muchos años de vida consagrada, pero tiene unos ojos muy bellos, usted sonreía, no se quejaba de los empujones… Cuando encontréis ejemplos como tantos, tantos y tantas religiosas, tantos sacerdotes que están contentos y que son fecundos, dan vida, vida, vida… ¡Esta vida la dan porque la encuentran a Jesús! ¡En la alegría de Jesús! Alegría no tristeza, fecundidad pastoral.
Para ser testigos gozosos del Evangelio es necesario ser auténticos, coherente. Y esta es otra palabra que quiero deciros: autenticidad. Jesús arremetía contra los hipócritas, los que pensaban por debajo, los que tienen –por decirlo francamente- doble cara. Hablar de autenticidad a los jóvenes no cuesta, porque los jóvenes –todos- tienen este deseo de ser auténticos, de ser coherentes. ¡Y a todos ellos les da asco cuando encuentran en nosotros a sacerdotes que no son auténticos o religiosas que no son auténticas!

Esta es una responsabilidad antes que nada de los adultos, de los formadores. Y a vosotros, formadores, que estáis aquí: dad siempre un ejemplo de coherencia a los más jóvenes. ¿Queremos jóvenes coherentes? ¡Seamos nosotros coherentes! Al contrario, el Señor nos dirá lo que le decía a los fariseos del pueblo de Dios: “Haced lo que dicen, pero ¡no lo que hacen”!¡Coherencia y autenticidad!

Pero también vosotros, por vuestro lado, intentad seguir este camino. Yo digo siempre lo que decía San Francisco de Asís: Cristo nos ha enviado a anunciar el Evangelio también con la palabra. La frase es así: “Anunciad el Evangelio siempre. Y si fuese necesario, con las palabras”. ¿Qué quiere decir esto? Anunciar el Evangelio con la autenticidad de vida, con la coherencia de vida. Pero en este mundo en el que las riquezas hacen tanto mal, es necesario que nosotros los sacerdotes, las religiosas, ¡seamos coherentes con nuestra pobreza! Cuando ves que el primer interés de una institución educativa o parroquial es casi siempre el dinero, no hacen bien ¡no hacen bien! ¡Es una incoherencia! Debemos ser coherentes, auténticos. En este camino, hagamos lo que dice San Francisco; prediquemos el Evangelio con el ejemplo, con las palabras. Pero antes que nada ¡es nuestra vida donde los demás deben leer el Evangelio! Sin temor, con nuestros defectos que intentamos corregir, con nuestros límites que el Señor conoce, pero también con la generosidad en el dejar que Él actúe en nosotros. Los defectos, los límites y –yo añado algo más- con los pecados…Yo quisiera saber una cosa: aquí en el Aula ¿hay alguien que no sea pecador, que no tenga pecados? ¡Qué levante la mano! ¡Qué levante la mano! Nadie, nadie. De aquí al fondo… ¡todos! ¿Pero cómo llevo mi pecado, mis pecados? Quiero aconsejaros esto, tened transparencia con el confesor. Siempre. Decidle todo, no tengáis miedo. “Padre, ¡he pecado!” Pensad en la samaritana, que para probar, para decirle a sus conciudadanos que había encontrado al Mesías, dijo: “Me ha dicho todo lo que he hecho” y todos conocían la vida de esta mujer. Decir siempre la verdad al confesor. Esta transparencia os hará bien, porque nos hace humildes a todos”.

“Pero Padre, me he quedado en esto, he hecho esto, he odiado”… lo que sea. Decir la verdad, sin esconderme, sin media palabra, porque estás hablando con Jesús en la persona del confesor. Y Jesús sabe la verdad ¡Solo Él te perdona siempre! Pero el Señor solo quiere que tú le digas lo que Él ya sabe. ¡Transparencia! Es triste cuando uno se encuentra con un seminarista, con una monja que hoy se confiesa para limpiar la mancha; mañana va con otro, con otro, una peregrinatio a los confesores para esconder su verdad. ¡Transparencia! Es Jesús el que te está escuchando. ¡Tened siempre esta transparencia ante Jesús en el confesionario! ¡Pero esta es una gracia!. Padre he pecado, he hecho esto, esto, esto… con todas las palabras. ¡Y el Señor te abraza, te besa! Ve ¡no peques más! ¿Y si vuelves? Otra vez. Yo esto lo digo por experiencia. He encontrado a muchas personas consagradas que caen en esta trampa hipócrita de la falta de transparencia. “He hecho esto”, humildemente. Como aquel publicano que estaba al final del templo: “He hecho esto, he hecho esto…” Y el Señor te tapa la boca: ¡es Él el que la tapa! ¡No lo hagas tú! ¿Has entendido? ¡Del propio pecado sobreabunda la gracia! Abrid la puerta a la gracia, con esta transparencia.

Los santos y los maestros de la vida espiritual nos dicen que para ayudar a hacer crecer en autenticidad nuestra vida es muy útil, incluso indispensable, la práctica cotidiana del examen de conciencia. ¿Qué sucede en mi alma? Así abierto, con el Señor, y después con el confesor, con el Padre espiritual. ¡Esto es muy importante! ¿Hasta que hora..? ¿Mons. Fisichella tenemos tiempo?

[Mons. Fisichella: Si Usted habla así, estamos aquí hasta mañana, absolutamente.]

Si él dice que hasta mañana… que os traigan un bocadillo y una Coca-cola a cada uno, si es hasta mañana… al menos….

La coherencia es fundamental para que nuestro testimonio sea creíble. Pero no basta, quiere también una preparación cultural, preparación cultural destaco, para dar razón de la fe y de la esperanza. El contexto en el que vivimos solicita continuamente este “dar razón”, y es una cosa buena, porque nos ayuda a no dar nada por descontado. ¡Hoy no podemos dar nada por descontado! Esta civilización, esta cultura… no podemos. Pero ciertamente es trabajoso, exige una buena formación, equilibrada, que une a todas las dimensiones de la vida, la humana y la espiritual, la dimensión intelectual con la pastoral. En vuestra formación hay cuatro pilares fundamentales: formación espiritual, o sea la vida espiritual; la formación intelectual, este estudiar para “dar razón”; la vida apostólica, comenzar a anunciar el Evangelio; y cuarto, la vida comunitaria. Cuatro. Y para este último es necesario que la formación sea en comunidad en el noviciado, en el priorato, en el seminario…Pienso siempre en esto: es mejor el peor seminario que ningún seminario. ¿Por qué? Porque es necesaria esta vida comunitaria. Recordad estos cuatro pilares: vida espiritual, vida intelectual, vida apostólica y vida comunitaria. Estos cuatro. Sobre estos cuatro debéis edificar vuestra vocación.

Aquí quisiera destacar la importancia, en esta vida comunitaria, de las relaciones de amistad y de fraternidad que forman parte integrante de esta formación. Llegamos aquí a otro problema. Por lo que digo esto: relaciones de amistad y de fraternidad. Muchas veces me he reunido con comunidades, seminaristas, religiosos, o comunidades diocesanas donde las jaculatorias más comunes son las murmuraciones. ¡Es terrible! Se pelan unos a otros… Esto en el mundo clerical, religioso… Disculpadme pero es común: celos, envidias, hablar mal del otro. No solo hablar mal de los superiores, ¡esto es un clásico! Pero yo quiero decir que esto es común, muy común. También yo he caído en esto, muchas veces, ¡muchas veces! ¡Y me avergüenzo! ¡Me avergüenzo de esto! No está bien hacerlo: murmurar contra los demás. “Has escuchado esto… has escuchado esto…” ¡es un infierno esa comunidad! Esto no hace bien. Y por esto es importante la relación de amistad y de fraternidad. Los amigos son pocos. La Biblia dice esto: los amigos: uno, dos… Pero la fraternidad entre todos. Si tengo algo contra una hermana o con un hermano, se lo digo a la cara, o se lo digo a quien puede ayudar, pero no lo digo a los demás para “ensuciarlo”. Y las murmuraciones ¡es terrible! Detrás de los comentarios, están las envidias, los celos, las ambiciones. Pensad en esto. Una vez escuché decir a una persona que, después de los ejercicios espirituales –una persona consagrada, una religiosa.. ¡Esto es bueno! Esta hermana había prometido al Señor que no iba a hablar mal de otra. ¡Este es un bello camino a la santidad! No hablar mal de los demás. “Pero padre, ¡Hay problemas!...: díselo al superior, a la superiora, díselo al obispo, que puede hacer algo para remediarlo. No decirlo a quien no pueden ayudar. Esto es importante: ¡Fraternidad! Pero dime, ¿Tú hablarías mal de tu madre, de tu padre, de tus hermanos? Nunca. Y ¿por qué lo haces en la vida consagrada, en el seminario, en la vida presbiterial? Sólo esto: pensad, pensad… ‘Fraternidad! Este es amor fraterno.

Hay dos extremos: en este aspecto de la amistad y de la fraternidad, hay dos extremos: tanto el aislamiento como la disipación. Una amistad t una fraternidad que me ayude a ni caer en el aislamiento ni en la disipación. Cultivar las amistades, son un bien precioso: deben educaros no en la clausura, pero si a salir de vosotros mismos. Un sacerdote, un religioso, una religiosa no puede estar nunca sola, sino ser una persona siempre disponible para el encuentro. Las amistades después se enriquecen por los diversos carismas de vuestras familias religiosas. Es una riqueza grande. Pensemos en las bellas amistades de tantos santos.
Creo que debo acortar un poco, ¡tenéis mucha paciencia!

[Seminaristas: "Noooo!"]

Quisiera deciros: salid de vosotros mismos para anunciar el Evangelio, pero para hacer esto debéis salir de vosotros mismos para uniros a Jesús. Hay dos salidas: una hacia el encuentro con Jesús, hacia la trascendencia; la otra hacia los demás para anunciar a Jesús. Estas dos van juntas. Si vas solo por una, ¡esto no funciona! Yo pienso en la Madre Teresa de Calcuta. Era muy valiente esta monja… No tenía miedo de nada, iba por las calles… pero esta mujer tampoco tenía miedo de arrodillarse, dos horas, ante el Señor. No tengáis miedo de salir de vosotros mismos en la oración y en la acción pastoral. Sed valientes para rezar y para anunciar el Evangelio.

Yo quisiera una Iglesia misionera, no tan tranquila. Es una Iglesia bella la que camina hacia delante. En estos días han venido muchos misioneros y misioneras en la Misa de la mañana, aquí en Santa Marta, y cuando me saludaban me decía; “Soy una mujer ancuana; hace cuarenta años que estoy en el Chad, o aquí o allá…” ¡Qué belleza! Pero entiendes que esta monja ha pasado muchos años allí porque no ha dejado nunca de encontrarse con Jesús en la oración. Salir de sí mismos, hacia la trascendencia de Jesús en la oración, hacia la trascendencia a los demás en el apostolado, en el trabajo. Dad la contribución por una Iglesia así: fieles al camino que Jesús quiere. No aprendáis de nosotros, de nosotros, que no somos los más jóvenes: no aprendáis de nosotros ese deporte que nosotros, los viejos, practicamos a menudo: ¡el deporte del lamento! No aprendáis de nosotros el culto a la “diosa lamentos”. Sed positivos, cultivad la vida espiritual, y al mismo tiempo, sed capaces de reunir a las personas, especialmente a las más despreciadas y pobres. No tengáis miedo de salir y de caminar a contracorriente. Sed contemplativos y misioneros. Tened siempre a la Virgen con vosotros, rezad el Rosario, por favor… ¡No lo dejéis! Tened siempre a la Virgen con vosotros en vuestra casa, como la tenía el Apóstol Juan. Que ella siempre os acompañe y os proteja. Y rezad también por mí, porque yo necesito las oraciones, porque soy un pobre pecador pero seguimos adelante.

Muchas gracias y nos volveremos a ver mañana. Adelante con alegría, con coherencia, siempre con la valentía de decir la verdad, ese coraje de salir de nosotros mismos para encontrar a Jesús en la oración y salir de nosotros mismos para encontrar a los demás y darles el Evangelio. ¡Con la fecundidad pastoral!

Por favor, no seáis “solterones” y “solteronas”. ¡Adelante!

Ahora, decía mons. Fisichella que ayer habéis recitado el Credo, cada uno en su propia lengua. Como somos todos hermanos, tenemos un mismo Padre. Ahora, cada uno que rece el Padrenuestro en su propia lengua. Rezamos el Padrenuestro.

23 enero 2013

cristianos contracorriente

VATICANO, 23 Ene. 13 / 10:42 am (ACI/EWTN Noticias).- En su habitual catequesis de la audiencia general de este miércoles, el Papa Benedicto XVI recordó que los cristianos no deben tener miedo a creer en Dios y así ir "contra corriente" sin caer en la tentación de "adecuarse" al mundo y a las opiniones del momento.
En el aula Pablo VI y ante miles de fieles presentes, el Santo Padre dedicó su primera catequesis a reflexionar sobre el Credo, específicamente la primera afirmación de esta oración: "creo en Dios".
A ejemplo de Abraham, el patriarca del Antiguo Testamento, cuando se afirma que se cree en Dios, se dice: "'confío en ti, me confío a ti, Señor', pero no como a Alguien a quien se acude sólo en los momentos de dificultad o al que dedicar algún momento del día o de la semana".
"Decir ‘yo creo en Dios’ significa fundar en Él mi vida, dejar que su Palabra la oriente cada día, en las opciones concretas sin temor de perder algo de mí mismo".
Luego de explicar la importancia del Bautismo para la fe, el Santo Padre refiere que "Abraham, el creyente, nos enseña la fe; y, como un extranjero en la tierra, nos muestra la verdadera patria. La fe nos hace peregrinos en la tierra, dentro del mundo y de la historia, pero en camino hacia la patria celestial".
"Creer en Dios nos hace, pues, portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir conductas que no pertenecen a la manera común de pensar. El cristiano no debe tener miedo de ir ‘contra corriente’ para vivir su propia fe, resistiendo a la tentación de ‘adecuarse’".
Benedicto XVI recordó que "en muchas de nuestras sociedades, Dios se ha convertido en el ‘gran ausente’ y en su lugar hay muchos ídolos, en primer lugar el ‘yo’ autónomo. Y también los significativos y positivos progresos de la ciencia y de la tecnología han llevado al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia, y un creciente egoísmo ha creado muchos desequilibrios en las relaciones y el comportamiento social".
"Y, sin embargo, la sed de Dios no se extinguió y el mensaje del Evangelio sigue resonando a través de las palabras y los hechos de muchos hombres y mujeres de fe. Abraham, el padre de los creyentes, sigue siendo el padre de muchos hijos que están dispuestos a seguir sus pasos y se ponen en camino, en obediencia a la llamada divina, confiando en la presencia benevolente del Señor y acogiendo su bendición para ser una bendición para todos".
El Papa dijo además que "es el mundo bendecido por la fe al que todos estamos llamados, para caminar sin miedo siguiendo al Señor Jesucristo. Y a veces es un camino, que conoce incluso, la prueba de la muerte, pero que está abierto a la vida, en una transformación radical de la realidad que sólo los ojos de la fe pueden ver y disfrutar en abundancia".
En su catequesis, el Papa hizo una detallada explicación de la fe de Abraham, modélica para los creyentes.
Creo en Dios, explicó, "es una afirmación fundamental, aparentemente simple en su esencialidad, que sin embargo abre al mundo infinito de la relación con el Señor y con su misterio. Creer en Dios implica adhesión a Dios, acogida de su Palabra y obediencia gozosa a su revelación".
Benedicto XVI resaltó que es en la Biblia en donde se puede escuchar a Dios porque allí la Palabra del Señor se hace audible a todos.
"Es muy bello, a este respecto, el capítulo 11 de la Carta a los Hebreos –que acabamos de escuchar– que habla de la fe y hace relucir las grandes figuras bíblicas que han vivido la fe, llegando a ser modelo para todos los creyentes: ‘ahora bien, la fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven’, dice el primer versículo".
"Los ojos de la fe son, por lo tanto, capaces de ver lo invisible y el corazón del creyente puede esperar más allá de toda esperanza, al igual que Abraham, del que Pablo dice en la Carta a los Romanos que ‘creyó, esperando contra toda esperanza’".
Recordando que Abraham no pudo vivir en la tierra prometida, el Papa resaltó que ese lugar no le pertenece al patriarca: "él es un extranjero y lo seguirá siendo para siempre, con todo lo que ello conlleva: no tener intenciones de posesión, sentir siempre la propia pobreza, verlo todo como un don. Ésta es también la condición espiritual de quien acepta seguir al Señor, de quien decide partir aceptando su llamada, bajo el signo de su bendición invisible pero poderosa".
Benedicto XVI subrayó asimismo que "Abraham fue bendecido porque, en la fe, supo discernir la bendición divina yendo más allá de las apariencias, confiando en la presencia de Dios, incluso cuando sus caminos se le muestran misteriosos".
Para concluir, el Papa resaltó que "afirmar ‘yo creo en Dios’ nos conduce, pues, a ponernos en camino, a salir de nosotros mismos continuamente, al igual que Abraham, para llevar, en la realidad cotidiana en que vivimos, la certeza que viene de la fe: la certeza, es decir, la presencia de Dios en la historia, también hoy; una presencia que da vida y salvación, y nos abre a un futuro con Él para una plenitud de vida que nunca conocerá el ocaso".
Para leer la catequesis completa ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-primera-catequesis-del-papa-sobre-el-credo-28081/

cristianos contracorriente

VATICANO, 23 Ene. 13 / 10:42 am (ACI/EWTN Noticias).- En su habitual catequesis de la audiencia general de este miércoles, el Papa Benedicto XVI recordó que los cristianos no deben tener miedo a creer en Dios y así ir "contra corriente" sin caer en la tentación de "adecuarse" al mundo y a las opiniones del momento.
En el aula Pablo VI y ante miles de fieles presentes, el Santo Padre dedicó su primera catequesis a reflexionar sobre el Credo, específicamente la primera afirmación de esta oración: "creo en Dios".
A ejemplo de Abraham, el patriarca del Antiguo Testamento, cuando se afirma que se cree en Dios, se dice: "'confío en ti, me confío a ti, Señor', pero no como a Alguien a quien se acude sólo en los momentos de dificultad o al que dedicar algún momento del día o de la semana".
"Decir ‘yo creo en Dios’ significa fundar en Él mi vida, dejar que su Palabra la oriente cada día, en las opciones concretas sin temor de perder algo de mí mismo".
Luego de explicar la importancia del Bautismo para la fe, el Santo Padre refiere que "Abraham, el creyente, nos enseña la fe; y, como un extranjero en la tierra, nos muestra la verdadera patria. La fe nos hace peregrinos en la tierra, dentro del mundo y de la historia, pero en camino hacia la patria celestial".
"Creer en Dios nos hace, pues, portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir conductas que no pertenecen a la manera común de pensar. El cristiano no debe tener miedo de ir ‘contra corriente’ para vivir su propia fe, resistiendo a la tentación de ‘adecuarse’".
Benedicto XVI recordó que "en muchas de nuestras sociedades, Dios se ha convertido en el ‘gran ausente’ y en su lugar hay muchos ídolos, en primer lugar el ‘yo’ autónomo. Y también los significativos y positivos progresos de la ciencia y de la tecnología han llevado al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia, y un creciente egoísmo ha creado muchos desequilibrios en las relaciones y el comportamiento social".
"Y, sin embargo, la sed de Dios no se extinguió y el mensaje del Evangelio sigue resonando a través de las palabras y los hechos de muchos hombres y mujeres de fe. Abraham, el padre de los creyentes, sigue siendo el padre de muchos hijos que están dispuestos a seguir sus pasos y se ponen en camino, en obediencia a la llamada divina, confiando en la presencia benevolente del Señor y acogiendo su bendición para ser una bendición para todos".
El Papa dijo además que "es el mundo bendecido por la fe al que todos estamos llamados, para caminar sin miedo siguiendo al Señor Jesucristo. Y a veces es un camino, que conoce incluso, la prueba de la muerte, pero que está abierto a la vida, en una transformación radical de la realidad que sólo los ojos de la fe pueden ver y disfrutar en abundancia".
En su catequesis, el Papa hizo una detallada explicación de la fe de Abraham, modélica para los creyentes.
Creo en Dios, explicó, "es una afirmación fundamental, aparentemente simple en su esencialidad, que sin embargo abre al mundo infinito de la relación con el Señor y con su misterio. Creer en Dios implica adhesión a Dios, acogida de su Palabra y obediencia gozosa a su revelación".
Benedicto XVI resaltó que es en la Biblia en donde se puede escuchar a Dios porque allí la Palabra del Señor se hace audible a todos.
"Es muy bello, a este respecto, el capítulo 11 de la Carta a los Hebreos –que acabamos de escuchar– que habla de la fe y hace relucir las grandes figuras bíblicas que han vivido la fe, llegando a ser modelo para todos los creyentes: ‘ahora bien, la fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven’, dice el primer versículo".
"Los ojos de la fe son, por lo tanto, capaces de ver lo invisible y el corazón del creyente puede esperar más allá de toda esperanza, al igual que Abraham, del que Pablo dice en la Carta a los Romanos que ‘creyó, esperando contra toda esperanza’".
Recordando que Abraham no pudo vivir en la tierra prometida, el Papa resaltó que ese lugar no le pertenece al patriarca: "él es un extranjero y lo seguirá siendo para siempre, con todo lo que ello conlleva: no tener intenciones de posesión, sentir siempre la propia pobreza, verlo todo como un don. Ésta es también la condición espiritual de quien acepta seguir al Señor, de quien decide partir aceptando su llamada, bajo el signo de su bendición invisible pero poderosa".
Benedicto XVI subrayó asimismo que "Abraham fue bendecido porque, en la fe, supo discernir la bendición divina yendo más allá de las apariencias, confiando en la presencia de Dios, incluso cuando sus caminos se le muestran misteriosos".
Para concluir, el Papa resaltó que "afirmar ‘yo creo en Dios’ nos conduce, pues, a ponernos en camino, a salir de nosotros mismos continuamente, al igual que Abraham, para llevar, en la realidad cotidiana en que vivimos, la certeza que viene de la fe: la certeza, es decir, la presencia de Dios en la historia, también hoy; una presencia que da vida y salvación, y nos abre a un futuro con Él para una plenitud de vida que nunca conocerá el ocaso".
Para leer la catequesis completa ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-primera-catequesis-del-papa-sobre-el-credo-28081/

cristianos contracorriente

VATICANO, 23 Ene. 13 / 10:42 am (ACI/EWTN Noticias).- En su habitual catequesis de la audiencia general de este miércoles, el Papa Benedicto XVI recordó que los cristianos no deben tener miedo a creer en Dios y así ir "contra corriente" sin caer en la tentación de "adecuarse" al mundo y a las opiniones del momento.
En el aula Pablo VI y ante miles de fieles presentes, el Santo Padre dedicó su primera catequesis a reflexionar sobre el Credo, específicamente la primera afirmación de esta oración: "creo en Dios".
A ejemplo de Abraham, el patriarca del Antiguo Testamento, cuando se afirma que se cree en Dios, se dice: "'confío en ti, me confío a ti, Señor', pero no como a Alguien a quien se acude sólo en los momentos de dificultad o al que dedicar algún momento del día o de la semana".
"Decir ‘yo creo en Dios’ significa fundar en Él mi vida, dejar que su Palabra la oriente cada día, en las opciones concretas sin temor de perder algo de mí mismo".
Luego de explicar la importancia del Bautismo para la fe, el Santo Padre refiere que "Abraham, el creyente, nos enseña la fe; y, como un extranjero en la tierra, nos muestra la verdadera patria. La fe nos hace peregrinos en la tierra, dentro del mundo y de la historia, pero en camino hacia la patria celestial".
"Creer en Dios nos hace, pues, portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir conductas que no pertenecen a la manera común de pensar. El cristiano no debe tener miedo de ir ‘contra corriente’ para vivir su propia fe, resistiendo a la tentación de ‘adecuarse’".
Benedicto XVI recordó que "en muchas de nuestras sociedades, Dios se ha convertido en el ‘gran ausente’ y en su lugar hay muchos ídolos, en primer lugar el ‘yo’ autónomo. Y también los significativos y positivos progresos de la ciencia y de la tecnología han llevado al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia, y un creciente egoísmo ha creado muchos desequilibrios en las relaciones y el comportamiento social".
"Y, sin embargo, la sed de Dios no se extinguió y el mensaje del Evangelio sigue resonando a través de las palabras y los hechos de muchos hombres y mujeres de fe. Abraham, el padre de los creyentes, sigue siendo el padre de muchos hijos que están dispuestos a seguir sus pasos y se ponen en camino, en obediencia a la llamada divina, confiando en la presencia benevolente del Señor y acogiendo su bendición para ser una bendición para todos".
El Papa dijo además que "es el mundo bendecido por la fe al que todos estamos llamados, para caminar sin miedo siguiendo al Señor Jesucristo. Y a veces es un camino, que conoce incluso, la prueba de la muerte, pero que está abierto a la vida, en una transformación radical de la realidad que sólo los ojos de la fe pueden ver y disfrutar en abundancia".
En su catequesis, el Papa hizo una detallada explicación de la fe de Abraham, modélica para los creyentes.
Creo en Dios, explicó, "es una afirmación fundamental, aparentemente simple en su esencialidad, que sin embargo abre al mundo infinito de la relación con el Señor y con su misterio. Creer en Dios implica adhesión a Dios, acogida de su Palabra y obediencia gozosa a su revelación".
Benedicto XVI resaltó que es en la Biblia en donde se puede escuchar a Dios porque allí la Palabra del Señor se hace audible a todos.
"Es muy bello, a este respecto, el capítulo 11 de la Carta a los Hebreos –que acabamos de escuchar– que habla de la fe y hace relucir las grandes figuras bíblicas que han vivido la fe, llegando a ser modelo para todos los creyentes: ‘ahora bien, la fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven’, dice el primer versículo".
"Los ojos de la fe son, por lo tanto, capaces de ver lo invisible y el corazón del creyente puede esperar más allá de toda esperanza, al igual que Abraham, del que Pablo dice en la Carta a los Romanos que ‘creyó, esperando contra toda esperanza’".
Recordando que Abraham no pudo vivir en la tierra prometida, el Papa resaltó que ese lugar no le pertenece al patriarca: "él es un extranjero y lo seguirá siendo para siempre, con todo lo que ello conlleva: no tener intenciones de posesión, sentir siempre la propia pobreza, verlo todo como un don. Ésta es también la condición espiritual de quien acepta seguir al Señor, de quien decide partir aceptando su llamada, bajo el signo de su bendición invisible pero poderosa".
Benedicto XVI subrayó asimismo que "Abraham fue bendecido porque, en la fe, supo discernir la bendición divina yendo más allá de las apariencias, confiando en la presencia de Dios, incluso cuando sus caminos se le muestran misteriosos".
Para concluir, el Papa resaltó que "afirmar ‘yo creo en Dios’ nos conduce, pues, a ponernos en camino, a salir de nosotros mismos continuamente, al igual que Abraham, para llevar, en la realidad cotidiana en que vivimos, la certeza que viene de la fe: la certeza, es decir, la presencia de Dios en la historia, también hoy; una presencia que da vida y salvación, y nos abre a un futuro con Él para una plenitud de vida que nunca conocerá el ocaso".
Para leer la catequesis completa ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-primera-catequesis-del-papa-sobre-el-credo-28081/

10 noviembre 2012

IGLESIA CATOLICA AYUDA A REFUGIADOS POR GUERRA SIRIA

ROMA, 09 Nov. 12 / 11:21 am (ACI/EWTN Noticias).- El director de Cáritas Jordania, Wael Suleiman, informó que el total de refugiados sirios en su país ya son 250 mil, de los cuales su institución católica sirve a más de 50 mil. También agradeció la presencia del enviado del Papa en la región, el Cardenal Robert Sarah.
En declaraciones a la agencia vaticana Fides, Suleiman explica que si el conflicto en Siria no se resuelve, para abril de 2013 la cifra de refugiados podría duplicarse a medio millón.
El último informe que acaba de elaborar Cáritas Jordania confirma que a diario cruzan la frontera con el Reino Hachemita entre 400 o 500 sirios que huyen. La media de las llegadas mensuales últimamente ha alcanzo cifras como 12 mil y 15 mil. El 75 por ciento de los acogidos en los campamentos y centros de asistencia son mujeres y niños.
En el campo de refugiados más grande, el de Zaatari, la situación es insostenible. Allí, en una zona desértica, casi 40 mil refugiados viven en condiciones muy por debajo de la dignidad humana.
Suleiman indicó a Fides que "hemos comunicado a los funcionarios de las Naciones Unidas que el campamento debería cerrarse. Los refugiados, una vez que entran, no pueden salir. Ahora ha comenzado la construcción de otro campo de refugiados a 22 kilómetros de Zarqa, que debería estar operativo a principios de diciembre, con las infraestructuras básicas que no Zaatari no posee".
Hoy 9 de noviembre, el Cardenal Robert Sarah, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum y enviado del Papa, se reunirá en Beirut (Líbano) con los representantes de una veintena de agencias católicas que trabajan en Medio Oriente para coordinar los esfuerzos humanitarios de la Iglesia Católica en la región.
En Jordania, los 120 empleados y los 1.000 voluntarios de Cáritas proporcionan asistencia directa a más de 52 mil refugiados sirios, con especial atención a los más débiles y los niños. "Con el apoyo de Cáritas Polonia –explica Suleiman– estamos trabajando en un proyecto para hacer frente a las emergencias psicológicas de muchos niños que corren el peligro de quedar marcados de por vida por las cosas terribles que han visto".
El compromiso de Cáritas Jordania ante el drama sirio comenzó en noviembre de 2011. Comentando la visita del Cardenal Sarah, Suleiman dijo que "el pueblo sirio está esperando a alguien que pueda por lo menos tratar de traer la paz. Las personas están perdiendo la esperanza y anhelan a alguien que les ayude. Y la Iglesia en este aspecto puede hacer mucho".
"Me di cuenta de ello cuando acompañé al Obispo Maroun Lahham en su visita al campamento de Zaatari. Allí, donde sólo hay musulmanes, todos se acercaron al Obispo para pedirle que les ayudase y sobre todo que rezase por ellos", concluyó.

23 agosto 2012

SITUACIÓN CATÓLICA EN SIRIA

ROMA, 22 Ago. 12 / 10:42 pm (ACI).- Más de 12.000 fieles greco-católicos se encuentran aislados en la aldea de Rableh, en la región de Homs (Siria), debido a la violencia que sigue azotando a este país del medio oriente.
Según fuentes de la agencia Fides citadas este miércoles, los habitantes de Rableh están sufriendo la escasez de víveres, agua y medicinas, debido al bloqueo al que desde hace diez días es sometida la aldea por parte de grupos armados de la oposición.
Sin embargo, a pesar de esta situación, algunos miembros de la iniciativa popular por la reconciliación “Mussalaha” consiguieron llevar una pequeña cantidad de ayuda humanitaria a la aldea.
Ante esto, Su Beatitud el Patriarca Gregorios III Laham, pidió que “se salve Rableh y todos las otras aldeas que sufren en Siria, y que llegue por fin la paz a nuestro País tan amado”.
Por su parte, el Nuncio Apostólico en Siria, Mons. Mario Zenari, llamó a las partes implicadas en el conflicto a respetar rigurosamente el derecho internacional humanitario.

Con permiso de Aciprensa

19 julio 2012

Independencia desde Roma

ROMA, 19 Jul. 12 / 11:18 am (ACI).- El Presidente del Gobierno del Estado de Ciudad del Vaticano, Cardenal Giuseppe Bertello, presidió la Misa por la independencia de Colombia a celebrarse mañana viernes, e invitó al pueblo colombiano a festejar esta fecha de la mano de su patrona la Virgen de Chiquinquirá.
Colombia, afirmó, "es un pueblo que ha sabido acudir con fe a la intercesión de Santa María para enfrentar sus dificultades. Un pueblo que de la mano de la Virgen de Chiquinquirá celebra su fiesta nacional".
Ante más de 25 representantes diplomáticos acreditados en la Santa Sede, el Purpurado afirmó que la fe y la fortaleza de los colombianos es lo que les ha permitido superar dificultades y temores a través de la historia.
Por su parte, el embajador de Colombia ante la Santa Sede, César Mauricio Velásquez, agradeció la permanente ayuda material y espiritual de la Iglesia a muchas comunidades desamparadas y pobres de este país sudamericano.
"En los últimos meses se han canalizado millonarias ayudas a estas personas en todo el territorio nacional. Colombia siempre vivirá agradecida por la labor y el servicio que brinda la Iglesia a los compatriotas más necesitados y desamparados", afirmó.
Como se sabe, el Gobierno de Colombia recientemente ha reforzado gestiones para ver si el Papa Benedicto XVI visita este país aprovechando su viaje a Brasil con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013.
Esta invitación también la realizó la Conferencia Episcopal Colombiana el 22 de junio durante un encuentro con Benedicto XVI, en la conclusión de la visita ad limina. A esto, según el diario italiano La Stampa, el Papa respondió que "Dios dirá".

19 abril 2012

ASI SE VENCE AL DEMONIO

MADRID, 18 Abr. 12 / 05:04 pm (ACI).- José María Zavala, autor del libro "Así se vence al demonio", señaló que Satanás "campa a sus anchas" porque el mundo se ha alejado de Dios y reniega de sus raíces cristianas; sin embargo, afirmó que –tal como señalaron los exorcistas-, la devoción a la Virgen y el rezo del Rosario son un arma eficaz contra el demonio.

A continuación la entrevista que José María Zavala dio a ACI Prensa

ACI Prensa: Se habla de las posesiones como algo "medieval". ¿Es así?

Zavala: El demonio siempre está presente, y hoy de manera especial. En una sociedad alejada de Dios, que ha renegado de sus raíces cristianas, el Maligno campa a sus anchas entusiasmado porque muchos creen que no existe o que es un mero símbolo.

ACI Prensa: Y entonces se cuela por sitios insospechados...

Zavala: A Satanás se le combate con información para no dejarle ni una sola rendija abierta por la que pueda colarse. Me refiero a la güija, la cartomancia, la magia, el botellón, las drogas, el alcohol, Halloween… "¡Cuidado con todo eso!", me advertía, en Roma, el exorcista Gabriele Amorth.

ACI Prensa: ¿Cómo son los exorcistas a los que usted ha entrevistado?

Zavala: Son hombres de Dios que practican la oración y frecuencia de sacramentos, además de profesar una gran devoción a la Santísima Virgen. No olvidemos que el rezo del Santo Rosario es un arma muy eficaz contra el demonio.

ACI Prensa: Como Salvador Hernández, exorcista de la diócesis de Cartagena (España), que aparece con frecuencia en el libro...

Zavala: Digo de él lo mismo que dijo un abogado de París nada más conocer en persona al Santo Cura de Ars: "He visto a Dios en un hombre". El padre Salvador es un sacerdote santo: humilde, sacrificado, entregado a los demás, siempre de buen humor… Un hombre sencillo que te hace la vida más agradable con una naturalidad apabullante y que jamás pierde la paz. Es un sacerdote que sabe ser feliz haciendo felices a los demás.

ACI Prensa: ¿Qué caso le ha impresionado más de los que recoge en su libro?

Zavala: La posesión diabólica de un niño de sólo veinte meses relatada por su propia madre, el calvario sufrido por un empresario de 41 años víctima de Satanás, las vejaciones que soporta aún hoy una joven monja en un convento español… Las víctimas rompen ahora su silencio para ayudar a los demás.

ACI Prensa: ¿Se ha guardado casos que no ha sacado en el libro?

Zavala: He seleccionado los más significativos atendiendo a la casuística: desde posesiones por maleficios o maldiciones, hasta las producidas por practicar la güija o convertirse en víctima de magia vudú. También hay casos de infestaciones diabólicas de casas y animales; o de vejaciones, como palizas propinadas por el diablo. Y cada día recibo testimonios en mi correo electrónico de personas que, tras leer el libro, piden auxilio; seres humanos que sufren y reclaman bendiciones del padre Salvador.

ACI Prensa: ¿No le produce un escalofrío entrevistar a personas que han estado poseídas?

Zavala: Siento mucho amor por esas personas que han vivido tanto tiempo entre tinieblas y que, gracias a la infinita Misericordia del Señor, por fin ven la Luz.

ACI Prensa: ¿Quedan "secuelas"?

Zavala: Existe lo que se denomina circumdatio: una especie de efecto rebote que aprovecha el demonio para atacar de nuevo, haciendo que sus víctimas se descuiden en la oración. Una vez abiertas las puertas del mal, aunque luego entre el bien, el diablo va a estar deseando volver otra vez.

ACI Prensa: ¿Teme al demonio ahora más o menos que antes de escribir el libro?

Zavala: Escribir el libro me ha servido para perder el miedo. Muchos lectores me dicen que también lo han perdido. Al demonio hay que tenerle respeto, pues es un ángel caído y, como tal, una criatura superior al hombre. Pero estando cerca de Dios, con la oración y la frecuencia de sacramentos, somos más poderosos que él.

ACI Prensa: ¿Cuál es el fundamento de esa esperanza?

Zavala: El fundamento de esa Esperanza, con mayúscula, es Nuestro Señor Jesucristo, el primer gran exorcista de la Historia. Él nunca nos deja de su mano y sólo así, insisto, somos más fuertes que el demonio.

ACI Prensa: Para concluir con algo práctico: ¿qué "síntomas" podría descubrir en sí mismo un lector de esta entrevista que harían aconsejable que acudiese a un sacerdote?

Zavala: La "prueba del nueve" es la aversión a lo sagrado. Hay muchas personas que no padecen ninguna enfermedad mental sino que, poseídas por el mismísimo diablo, son incapaces de pisar una iglesia porque sienten un odio tremendo a la presencia de Jesús Sacramentado o a una imagen de la Virgen.

Tomado con permiso de aciprensa email del año 2009.

15 marzo 2012

VIDAS APASIONANTES

MADRID, 15 Mar. 12 / 01:25 pm (ACI).- La Conferencia Episcopal Española (CEE) lanzó un emotivo video con ocasión del Día del Seminario que se celebra el próximo 19 de marzo. El clip titulado "Te prometo una vida apasionante" alienta a descubrir la vocación a la vida sacerdotal y sensibiliza a la sociedad sobre el verdadero significado de ser sacerdote.

En un minuto y medio, el video presenta a nueve sacerdotes diocesanos que narran la satisfacción y los retos que ofrece la vida del sacerdocio. Los guionistas se sirvieron de las respuestas de más de un centenar de sacerdotes de toda España que fueron entrevistados sobre su vocación.

Según explicaron los obispos españoles, "Te prometo una vida apasionante" pretende lanzar un "un mensaje valiente, de ánimo, de comprensión, de admiración, pero sobre todo de testimonio, de una apuesta firme por vivir ‘una vida apasionante’".

El corto comienza con una pregunta directa: "¿Cuántas promesas te han hecho que no se han cumplido?", y presenta promesas anónimas que muchos habrán oído pero pocos pueden cumplir.

A medida que avanza el vídeo, el espectador comprende que son sacerdotes quienes le hablan sobre el significado y "la grandeza de ser sacerdote, testigo de Jesucristo".

El video concluye con una hermosa imagen del rostro de Cristo y la atractiva oferta: "No te prometo una vida de aventuras, te prometo una vida apasionante".

Puede ver el video en http://www.youtube.com/watch?v=k1pY_IugQfY

01 marzo 2012

VATICANO CON EL AFRICA

VATICANO, 29 Feb. 12 / 09:32 pm (ACI/EWTN Noticias).- En el marco de la 30º sesión del Consejo de Administración de la Fundación Juan Pablo II para los países de la costa occidental y central de África realizada en Roma, se indicó que la fundación vaticana alista financiar 200 proyectos de ayuda a ese continente.

En declaraciones a Radio Vaticana, Mons. Giampietro Dal Toso, secretario del Pontificio Consejo Cor Unum, del que forma parte la fundación, señaló que durante la sesión el Consejo estudió financiar diversos proyectos e indicó que este año superarán los dos millones de dólares en ayuda para casi 200 proyectos distribuidos en los nueve países que participan en la fundación.

Mons. Dal Toso resaltó además la importancia de la asistencia de la fundación ante el hecho de que este año continúe la sequía en los países africanos.

"La escasez de alimentos por el impacto de la sequía sobre la agricultura alcanzará su ápice en los próximos meses. (…) Tanto la comunidad internacional como algunos organismos católicos están tratando de prevenir una crisis", afirmó.

Por otro lado, el secretario de Cor Unum señaló que la Iglesia católica es minoritaria en los países de la costa occidental y central de África, donde se evidencia un ambiente "marcado sobre todo por el Islam o por las religiones tradicionales".

"Como nos enseña el Papa insistentemente en estos últimos tiempos, la fe se manifiesta en las obras, y aquello que conseguimos manifestar a través de la caridad quiere ser en lo pequeño, en lo posible, un testimonio de Cristo", concluyó.

La Fundación Juan Pablo II nació tras la primera visita del Papa Beato a África, en mayo de 1980, donde quedó impresionado por la gran tragedia ocasionada por la sequía y la desertificación.

13 febrero 2012

LIBRAR AL HOMBRE DE LA MUERTE

(ACI/EWTN Noticias).- El nuevo Obispo del Callao (Perú), Mons. José Luis del Palacio Pérez-Medel, se refirió a la próxima visita que realizará el Papa Benedicto XVI a México y Cuba, y señaló que con su magisterio y este viaje el Santo Padre alienta la nueva evangelización para liberar al hombre del sufrimiento y "de la muerte".

En entrevista concedida a ACI Prensa el Obispo señaló que el pueblo latinoamericano podrá profundizar más su cristianismo con esta visita, y prepararse mejor para el Año de la Fe, convocado para el Papa entre octubre de 2012 y noviembre de 2013 en el 50º aniversario del Concilio Vaticano II, que "nos invita a adentrarnos más en la experiencia de Cristo".

Sobre su reciente nombramiento como miembro consultor del nuevo Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización en diciembre de 2011, el Prelado indicó que la misión que tienen todos los obispos es llevar el Evangelio "a todos los países de antigua tradición cristiana".

"Hoy los jóvenes necesitan este anuncio, muchos pierden el sentido de la vida, se suicidan, buscan la felicidad en el dinero y cosas que no sacia al hombre. Por ello el nuevo dicasterio presenta el mensaje del cristianismo a los jóvenes de este tiempo", expresó.

Asimismo, lamentó que a través de la cultura de hoy se presenta un cristianismo "falso que no responde al hombre de hoy, por eso se quiere presentar la verdad que libera al hombre de la esclavitud, del sufrimiento, de la enfermedad y de la muerte".

Por otro lado, reafirmó la necesidad de profundizar en el evangelio y el catecismo de la Iglesia católica, y revalorar "la eucaristía de los domingos para que se convierta en una fe viva que nos alimente toda la semana".

Finalmente, Mons. Del Palacio invitó a todos los fieles a prepararse para la llegada del Papa, "abriendo el oído y acogiendo lo que nos dirá, al igual que María acogió el anuncio del ángel".

"El Papa traerá una palabra de salvación para regenerar en nosotros a un hombre vivo que se llama Jesucristo resucitado", concluyó el Obispo del Callao.

12 enero 2012

BEATO CATOLICO PADRE DE LA GEOLOGIA

ROMA, 11 Ene. 12 / 06:13 pm (ACI/EWTN Noticias)

El buscador Google rindió homenaje al beato, obispo y geólogo danés Niels Stensen, considerado padre de la Geología y la Estratigrafía, de quien se celebra hoy el 374º aniversario de su nacimiento.

En el "doodle" de hoy en Google, se aprecia los perfiles estratigráficos con las diferentes capas que conforman la corteza terrestre y a los que el científico danés dio descubrimiento.

El Beato Stensen fue elevado a los altares el 23 de octubre del año 1988 en la Basílica de San Pedro del Vaticano por el Beato Juan Pablo II, quien lo recordó como un incansable peregrino "en búsqueda de la verdad tanto en la ciencia como en la religión, en la convicción de que cada descubrimiento, aunque modesto, constituye un paso adelante hacia la verdad absoluta, hacia ese Dios del que depende todo el universo".

"Niels Stensen reveló dotes de especiales talentos: investigador científico en un primer plano, no satisfecho nunca con las hipótesis y siempre en investigación de la plena verdad, sin embargo, fue movido sobre todo por el deseo del descubrimiento de la razón última de cada cosa: Dios, que no se puede encontrar con los más sofisticados instrumentos de la ciencia experimental; Dios, en cuya intimidad se puede entrar solamente mediante la ‘ciencia del corazón’", dijo en aquella ocasión el Pontífice.

El Beato Stensen, era luterano, se convirtió al catolicismo y llegó a ser Obispo de Münster. Murió cuando ejercía el cargo de Vicario Apostólico de las Misiones Nórdicas y fue conocido por muchos como el "peregrino del mundo".

Stensen, quien también era anatomista, contribuyó al descubrimiento de las glándulas parótidas o salivales, cuyos conductos recibieron en su honor el término en latín ductus Stenonianus.

El Prelado ganó enorme fama entre las universidades más importantes de Europa como anatomista, pero entusiasmado con la investigación de los fósiles decidió dirigir su camino hacia la geología y la estratigrafía.

13 noviembre 2011

PAPA PIDE SER VICENTINOS

VATICANO, 13 Nov. 11 / 09:13 am (ACI/EWTN Noticias)

Antes de comenzar hoy el rezo del Ángelus dominical, el Papa Benedicto XVI explicó que Dios ha dado a todos los hombres el don de la caridad, del amor que cada ser humano debe hacer dar fruto para darle sentido a la existencia.

Meditando sobre la parábola de los talentos, en el penúltimo domingo del Año Litúrgico, el Santo Padre dijo que que "Dios llama a todos los hombre a la vida y les da talentos, confiándoles al mismo tiempo una misión que cumplir. Sería de necios pensar que estos dones son merecidos, así como renunciar a demostrarlo sería un retroceso en el objetivo de la propia existencia".

Desde su ventana del Palacio Apostólico y ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI indicó que el Señor "no hace faltar a nadie el don de su caridad, del amor".

Asimismo invitó a acoger sin miedo el don de la caridad, que "consiste tanto en amar a los amigos como a los enemigos", ya que "si a alguien le faltara tal virtud, pierde todos los bienes que tiene, es privado de los talentos recibidos y es empujado hacia afuera, a las tinieblas".

Como en la parábola de los talentos en la que el amo vuelve para ver cómo ha usado cada uno de los siervos lo confiado a ellos, "el Señor vendrá y querrá ver en nosotros los frutos de su amor. La caridad y el bien fundamental que a nadie le puede faltar poner a madurar y sin el cual cualquier otro dono es vano".

"Si Jesús nos ha llamado hasta el punto de dar la vida por nosotros, ¿cómo podríamos no amar a Dios con todo nuestro ser y amarnos realmente de corazón los unos a los otros?", cuestionó el Santo Padre.

Solo practicando la caridad, "también nosotros podremos formar parte de la alegría del Señor", y la Virgen María "nos servirá de maestra de hacendosa y alegre vigilancia en el camino hacia el encuentro con Dios".

Luego del rezo del Ángelus, el Santo Padre invitó a apreciar los dones recibidos y a dar gracias por ellos: "Mirando a los frutos de la tierra que también este año el Señor nos donó, reconozcamos que el trabajo del hombre sería en vano si Él no lo hiciese fecundo", pues "solo con Dios hay futuro en nuestros campos".

En su saludo a los peregrinos de lengua española, el Santo Padre recordó que "la Palabra de Dios nos exhorta a la sobriedad, a la vigilancia y a una vida cristiana activa y diligente".

"Los dones que el Señor ha depositado en nosotros son un tesoro que hemos de enriquecer cada día, como tierra fértil que da buenos frutos, y contribuir así a la edificación de la Iglesia y de la sociedad. Que la Virgen María nos acompañe en este servicio a la obra salvadora de Cristo", concluyó el Santo Padre.

24 julio 2011

SACERDOTE CATOLICO PADRE DE LA GENETICA

REDACCIÓN CENTRAL, 20 Jul. 11 / 05:08 pm (ACI/EWTN Noticias)

El gigante de Internet Google homenajea hoy al sacerdote y biólogo austriaco, P. Gregor Mendel, considerado como el padre de la genética moderna.

En el "doodle" que aparece hoy en Google, se aprecia las dos plantas de guisantes que diferían en un carácter y que el abad agustino utilizó en un experimento.

El Beato Papa Juan Pablo II, en su discurso por el 100° aniversario de la muerte de Mendel en 1984, señaló que "Gregorio Mendel fue un hombre de cultura cristiana y católica. En su existencia, la oración y la alabanza sustentaron la búsqueda del paciente observador y la reflexión del científico genial".

"Sobre el ejemplo de su maestro, San Agustín, Gregorio Mendel, en la observación de la naturaleza y en la contemplación de su Autor, supo con un mismo salto juntar la búsqueda de la verdad con la certeza de ya conocerla en el Verbo creador", dijo en aquella ocasión.

El periodista Alberto Carrara explica que el P. Mendel, que nació en Heinzendorf (en la actual República Checa), se acercó a la ciencia gracias a su pasión por la agricultura. En 1843 ingresó en el monasterio agustiniano de Altbrünn, y en 1847 hizo sus votos religiosos y fue ordenado sacerdote.

En sus estudios teológicos pudo participar también en cursos de agricultura y viticultura, aprendiendo de Franz Diebl el método de polinización artificial como técnica principal para mejorar, de manera controlada, las plantas.

Entre el 1851 y el 1853 estudió en la Universidad de Viena donde por primera vez escuchó por F. Unger de las teorías de la mutación de las especies y aquella relativa a la antigüedad de la Tierra.

En 1865 durante el Congreso de la Sociedad de ciencias naturales, el Padre Mendel presentó los resultados de sus estudios que constituirán después la base científica de la moderna genética. Al principio sus evidencias no suscitaron mucho interés en el mundo científico. Murió en Brünn (actual Moravia) el 6 de enero de 1884.

Mendel dejó como legado, tres leyes que resultan imprescindibles para la genética actual:

La primera, llamada ley de la uniformidad, señala que si se cruzan dos razas puras para un determinado carácter, los descendientes de la primera generación serán todos iguales entre sí (igual fenotipo e igual genotipo) a uno de los progenitores.

La segunda, la ley de la segregación, establece que en la segunda generación el carácter recesivo aparece en el 25 por ciento de los híbridos y el dominante en el 75 por ciento.

Y la tercera, la ley de la independencia o segregación independiente, afirma que si diferentes rasgos son heredados independientemente unos de otros, no existe relación entre ellos, por tanto el patrón de herencia de un rasgo no afectará al patrón de herencia de otro.

TOMADO CON PERMISOS DE COPYRIGHT DE ACIPRENSA

07 julio 2011

PRINCIPIOS DE COMUNIDAD EN DIALOGO

PRINCIPIOS
  1. Respeta a los demás con amor.
  2. Si estás hoy atento y alerta en lo que haces, lo podrás hacer también mañana para tu provecho.
  3. Aprende a tratar con medida todo lo que la vida cotidiana te ofrece y tendrás lo necesario también mañana.
  4. Cuando tienes la oscuridad dentro de tí y a tu al rededor, pide ayuda y confíatecon fe a quién camina contigo
  5. Pon corazón en tus responsabilidades; las ejercitas bien si estás dispuesto a crecer
  6. Libertad es conocerse en las motivaciones que inspiran tus comportamientos, por ello acepta serenamente la confrontación con los demás
  7. Cree siempre en las posibilidades de quien está cercano a tí, como los demás han creído en las tuyas, cuando ni siquiera tú creías
  8. Cuando te encuentres con situaciones pesadas y difíciles y no sabes ya qué decir o hacer, sabes que puedes "escoger amar".
  9. Tu creces y maduras verdaderamente. cuando te sientes capaz de dar, más que de recibir, capaz de comprender, más que ser comprendido.
  10. Sin honestidad y sinceridad no puedes alcanzar todo éstopara renacer hombre.
para leer el articulo completo y comprender esta labor de la congregación de la misión en varios países para recuperar habitantes de la calle y consumidores de adivtivos ir a este enlace: Revista Vincentiana.

03 julio 2011

SAN VICENTE DE PAUL

Hoy, gracias a un mejor conocimiento de Vicente y de la historia y de la sociología, se le reconoce a Vicente no sólo una obra asistencial ingente, sino una labor promocional e incluso estructural. Algo es muy claro en Vicente. Él lo intentó todo por los pobres, que eran su peso y su dolor. Por ellos se jugó la vida y por ellos golpeó a todas las puertas y acudió a todas las instancias de su tiempo. Vicente sabía desde su fe y su experiencia que el sacerdote juega un papel fundamental en la promoción humana. La evangelización que debe hacer tiene que ser integral, liberadora, con una fuerte presencia de acción social y de justicia. El sacerdote que quería San Vicente debía luchar contra los males que aquejaban al pueblo. Debía ser un agente de cambio social. Eso trató de ser Vicente en su agitado tiempo.
Por Álvaro Quevedo Patarroyo, C.M. Provincia de Colombia

Esperamos que los futuros sacerdotes imiten a san Vicente.

26 mayo 2011

ORACIÓN ES LUCHA DE FE

VATICANO, 25 May. 11 / 11:09 am (ACI/EWTN Noticias)
El Papa Benedicto XVI señaló hoy que el Patriarca Jacob es ejemplo de que la oración "es una lucha, en la que hace falta fuerza de ánimo y tenacidad para conseguir la bendición, que sólo alcanzamos cuando reconocemos nuestra debilidad y nos abandonamos" a la misericordia de Dios.

Padre ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro:"Queridos hermanos y hermanas:Hoy quisiera reflexionar con ustedes sobre un texto del libro del Génesis que narra un episodio muy particular de la historia del Patriarca Jacob. Es un pasaje de no fácil interpretación, pero importante para nuestra vida de fe y oración, se trata del relato de la lucha con Dios antes de pasar un vado en Yabboq, del que ha hemos escuchado un extracto.

Como recordamos, Jacob había quitado a su gemelo Esaú la primogenitura a cambio de un plato de lentejas y luego con engaños arrebató la bendición del padre Isaac, entonces muy anciano, aprovechando su ceguera. Escapando de la ira de Esaú, se refugió con un pariente, Labano, se casó y se enriqueció y ahora volvía a la tierra natal, listo para enfrentar al hermano luego de haber puesto por obra algunas prudentes medidas. Pero cuando todo estuvo listo para este encuentro, luego de haber hecho atravesar a quienes estaban con él en el vado del torrente que delimitaba el territorio de Esaú, Jacob, que quedó solo, es agredido de improviso por un desconocido con el que lucha por toda una noche.

Este combate cuerpo a cuerpo –que encontramos en el capítulo 32 del libro del Génesis– se convierte para él en una singular experiencia de Dios.

La noche es el tiempo favorable para actuar a escondidas, el tiempo, entonces, mejor para Jacob, para entrar en el territorio del hermano sin ser visto y tal vez con la ilusión de sorprender a Esaú desprevenido. En vez de eso, es él quien es sorprendido por un ataque imprevisto, para el cual no está preparado. Había usado su astucia para tratar de evitar una situación peligrosa, pensaba lograrlo y tener todo bajo control, y en cambio se encuentra afrontando una lucha misteriosa que lo mantiene en la soledad y sin darle la posibilidad de organizar una defensa adecuada.

Inerme en la noche, el Patriarca Jacob combate con alguien. El texto no especifica la identidad del agresor, usa un término hebreo que habla de ‘un hombre’, de modo genérico, ‘uno cualquiera’, se trata, entonces, de una definición vaga, indeterminada, que a propósito mantiene al atacante en el misterio. Está oscuro, Jacob no lograr ver con claridad a su contendor y también para el lector, para nosotros, eso permanece desconocido, alguien se está oponiendo al Patriarca, y este es el único dato cierto dado por el narrador. Sólo al final, cuando la lucha termine y ese ‘alguien’ desaparece, sólo entonces Jacob lo nombrará y podrá decir que ha luchado con Dios.

El episodio se desarrolla entonces en la oscuridad y es difícil percibir no solo la identidad del asaltante de Jacob, sino también cuál es su actitud en la lucha. Leyendo el texto, resulta complicado establecer cual de los dos contendientes lograr tener la mejor, los verbos utilizados con frecuencia no van acompañados de un sujeto explícito, y las acciones se desarrollan de modo casi contradictorio, así que cuando se piensa que uno de los dos debe prevalecer, la acción siguiente de pronto desmiente lo anterior y presenta al otro como vencedor.

De hecho, al inicio Jacob parecer ser el más fuerte y el adversario –dice el texto– ‘no lograba vencerlo’, y golpea a Jacob en la articulación del fémur provocando su dislocación. Se debería entonces pensar que Jacob debe sucumbir, pero en vez de eso es el otro el que le pide dejarlo ir, y el Patriarca se niega, poniendo una condición. ‘No te dejaré, si no me bendices’. Aquel que con el engaño habría defraudado al hermano con la bendición del primogénito, ahora la solicita al desconocido, al que tal vez comienza a ver las connotaciones divinas, pero sin poderlo reconocer verdaderamente todavía.

El rival, que parece retenido y por lo tanto golpeado por Jacob, en vez de plegarse al pedido del Patriarca, le pregunta su nombre: ‘¿Cómo te llamas?’ Y el Patriarca responde: ‘Jacob’. Aquí la lucha sufre un cambio importante. Conocer el nombre de alguien, de hecho, implica una suerte de poder sobre la persona, porque el nombre, en la mentalidad bíblica, contiene la realidad más profunda del individuo, devela el secreto y el destino. Conocer el nombre quiere decir entonces conocer la verdad del otro y esto permite poderlo dominar.

Cuando entonces, a pedido del desconocido, Jacob revela su propio nombre, se está poniendo en las manos de su opositor, es una forma de rendición, de abandono total de sí al otro.

Pero en esto de rendirse también Jacob paradójicamente resulta vencedor, porque recibe un nombre nuevo, junto al reconocimiento de victoria de parte del adversario, que le dice: ‘No te llamarás más Jacob, sino Israel, porque has combatido con Dios y con los hombres y has vencido’. ‘Jacob’ era un nombre que reclamaba el origen problemático del Patriarca, en hebreo, de hecho, recuerda el término ‘talón’ y reenvía al lector al momento del nacimiento de Jacob, cuando saliendo del vientre materno, tenía con la mano el talón del hermano gemelo, casi prefigurando el salto a los daños del hermano que habría consumado en la edad adulta, pero el nombre de Jacob también se relaciona al verbo "engañar, suplantar".

Y ahora en la lucha, el Patriarca revela a su opositor, en un gesto de abandono y rendición, la propia realidad de engañador, de suplantador; pero el otro, que es Dios, transforma esta realidad negativa en positiva: Jacob el engañador se convierte en Israel, le es dado un nombre nuevo que signa una nueva identidad. Pero también aquí, el relato mantiene su duplicidad intencional, porque el significado más probable del nombre Israel es "Dios es fuerte, Dios vence".

Entonces Jacob ha prevalecido, ha vencido –es el adversario mismo quien lo afirma – pero su nueva identidad, recibida del mismo adversario, afirma y testimonia la victoria de Dios. Es cuando Jacob pedirá a su vez el nombre a su contendiente, este se negará a darlo, pero se revelará en un gesto inequívoco, dando su bendición. Esa bendición que el Patriarca había pedido al inicio de la lucha es ahora concedida. Y no es la bendición obtenida con engaño, sino aquella gratuitamente donada por Dios, que Jacob puede recibir para que entonces solo, sin protección, sin astucias y sin estafas, se muestra inerme, acepta rendirse y confiesa la verdad de sí mismo.

Así, al término de la lucha, recibida la bendición, el Patriarca puede finalmente reconocer al otro, el Dios de la bendición: ‘Verdaderamente – dice – he visto a Dios cara a cara, y mi vida se ha mantenido a salvo’ y puede ahora atravesar el vado, portador de un nombre nuevo pero ‘vencido’ por Dios y signado para siempre, cojo por la herida recibida.

Las explicaciones que la exégesis bíblica puede dar en cuanto este texto son múltiples, en particular, los estudiosos reconocen en él intentos y componentes literarios de varios géneros, como referencias a algún relato popular. Pero cuando estos elementos son asumidos por autores sacros y englobados en el relato bíblico, ellos cambian de significado y el texto se abre a dimensiones más amplias.

El episodio de la lucha en Yabboq se ofrece al creyente como texto paradigmático en el que el pueblo de Israel habla del propio origen y delinea los trazos de una particular relación entre Dios y el hombre. Por esto, como afirma también el Catecismo de la Iglesia Católica, ‘la tradición espiritual de la Iglesia ha visto en este relato el símbolo de la oración como combate de la fe y victoria de la perseverancia’. El texto bíblico nos habla de la larga noche de la búsqueda de Dios, de la lucha por conocer su nombre y ver el rostro, es la noche de la oración que con tenacidad y perseverancia pide a Dios la bendición y un nombre nuevo, una nueva realidad fruto de conversión y de perdón.

La noche de Jacob en el vado de Yabboq se convierte así para el creyente en punto de referencia para entender la relación con Dios que en la oración encuentra su máxima expresión. La oración requiere confianza, cercanía, casi un cuerpo a cuerpo simbólico no con un Dios enemigo, adversario, sino con un Señor que bendice que permanece siempre misterioso, que aparece inalcanzable. Por esto el autor sacro utiliza el símbolo de la lucha, que implica fuerza de ánimo, perseverancia, tenacidad para alcanzar aquello que se desea. Y si el objeto del deseo es la relación con Dios, su bendición y su amor, entonces la lucha no podrá otra cosa que culminar en el don de sí mismo a Dios, en el reconocer la propia debilidad, que vence cuando alcanza a confiarse en las manos misericordiosas de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, toda nuestra vida es como esta larga noche de lucha y de oración, que se consuma en el deseo y en el pedido de una bendición de Dios que no puede ser rota o vencida contando solo con nuestras fuerzas, sino que debe ser recibida con humildad de Él, como don gratuito que permite, al final, reconocer el rostro del Señor.

Y cuando esto sucede, toda nuestra realidad cambia, recibimos un nombre nuevo y la bendición de Dios. E incluso más: Jacob, que recibe un nombre nuevo, se convierte en Israel, y da un nombre nuevo también al lugar en el que ha luchado con Dios, le ha rezado, lo renombra Penuel, que significa ‘Rostro de Dios’.

Con este nombre reconocer aquel lugar como el de la presencia del Señor, hace sagrada aquella tierra imprimiéndole la memoria de aquel misterioso encuentro con Dios. Aquel que se deja bendecir por Dios, se abandona a Él, se deja transformar por Él, hace bendito al mundo. Que el Señor nos ayuda a combatir la buena batalla de la fe y a pedir, en nuestra oración, su bendición, para que nos renueve en la espera de ver su Rostro. Gracias".
TOMADO CON PERMISO SIN ANIMO DE LUCRO

30 abril 2011

SITIO WEB JUAN PABLO II

VATICANO, 29 Abr. 11 / 03:21 pm (ACI/EWTN Noticias)

En ocasión de la beatificación del Papa Juan Pablo II, el Vaticano le rinde homenaje con un nuevo sitio web www.juanpabloii.va  en el que se recuerda algunos de los momentos más significativos de su vida y su pontificado.
El sitio web, explican los organizadores, se ha realizado esta página dando preferencia a la fuerza y la inmediatez de las imágenes; y cuenta con 500 fotos, 30 vídeos y 400 pensamientos en diversos idiomas para hacer un total de 2 400 pensamientos del Papa peregrino.
Los momentos sobresalientes han sido catalogados por temas como niños, jóvenes, elección, atentado, jubileo, etc.; y cada tema se presenta en forma de "libro" de fotos con texto.
La sección dedicada al pontificado, indican, ha sido realizada exclusivamente mediante vídeos. Una de las secciones está dedicada a las oraciones compuestas por el Papa Wojtyla. También será posible seguir en directo todo el acontecimientos vía streaming en la misma página.
Para la realización de este sitio web se ha considerado su adaptación a PCs, laptops, dispositivos móviles, smartphone, iPhone, iPad, etc., una característica compleja de realizar, "pero que es fundamental para permitir el mejor uso posible, sobre todo por parte de los peregrinos que de esta manera pueden acceder a la página dondequiera se encuentren y desde cualquier dispositivo".
La idea, señalan, es "estar siempre acompañados durante la peregrinación, en los días de la beatificación y en los sucesivos, por las imágenes y las palabras del beato Juan Pablo II y rezar con él".
Son muchas las instituciones Vaticanas que han intervenido en el proyecto, además del Servicio Internet Vaticano y la Dirección de las Telecomunicaciones.
Han participado en esta iniciativa el servicio fotográfico de L�Osservatore Romano, que ha puesto a disposición su archivo fotográfico con millones de imágenes, la Radio Vaticana y el Centro Televisivo Vaticano para los videos, la Libreria Editrice Vaticana para el Tríptico Romano que ocupa una sección entera del sitio web, la Oficina de Prensa y el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, la Opera Romana Pellegrinaggi y la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

10 marzo 2011

CUARESMA: DON DE DIOS PARA CONVERSIÓN

VATICANO, 09 Mar. 11 / 05:01 pm (ACI/EWTN Noticias)

Al presidir la Misa por el Miércoles de Ceniza con que se inicia la Cuaresma, el Papa Benedicto XVI señaló que este tiempo litúrgico no debe ser entendido "en la tristeza ni en la grisura de la vida" sino como un don precioso de Dios para convertirse cada vez más profundamente al Señor.
En la Eucaristía que hoy en la Basílica de Santa Sabina, adonde llegó luego de una procesión penitencial desde la Iglesia de San Anselmo, el Papa dijo que con el rito de la imposición de las cenizas se asume "el esfuerzo de convertir nuestro corazón hacia los horizontes de la Gracia".
"En general, en la opinión común, este tiempo corre el riesgo de ser considerado en la tristeza, en la grisura de la vida. En vez de eso, es un don precioso de Dios, es tiempo fuerte y denso de significados en el camino de la Iglesia, es el itinerario hacia la Pascua del Señor".
"No se trata de una conversión superficial y transitoria, sino de un itinerario espiritual que considera a profundidad las actitudes de la conciencia y supone un sincero propósito de arrepentimiento".
La conversión a la que todo fiel está llamado, prosiguió Benedicto XVI, "es posible porque Dios es rico en misericordia y grande en amor. La suya es una misericordia regeneradora, que crea en nosotros un corazón puro, renueva en lo íntimo un espíritu firme, restituyéndonos la alegría de la salvación".
"Es por eso que Dios, de hecho, no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva".
El Señor llama a volver a Él "para darnos un corazón nuevo, purificado del mal que lo oprime, para hacernos tomar parte de su alegría. Nuestro mundo necesita convertirse a Dios, necesita su perdón, su amor, necesita un corazón nuevo".
El Papa se refirió luego al llamado del Apóstol San Pablo en la Carta a los Corintios para "dejarse reconciliar con Dios". Es una exhortación a "abrirse a la Gracia, a dejar que Dios nos convierta. 'Porque somos sus colaboradores -escribe- os exhortamos a no acoger en vano la gracia de Dios'".
"Este esfuerzo de conversión no es solo una obra humana. Es el dinamismo del 'corazón contrito', atraído y movido por la gracia a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero".
El Papa ofreció luego una clave para vivir bien la Cuaresma: "ofrecer el testimonio de la fe vivida a un mundo en dificultad que necesita retornar a Dios, que necesita conversión".
Sobre la limosna, la oración y el ayuno propios de este tiempo, el Santo Padre dijo que "cuando el Señor Jesús repropone estas prescripciones, no pide un respeto formal a una ley extraña al hombre, impuesta por un legislador severo como un lastre pesado, sino que invita a redescubrir estas tres obras de piedad viviéndolas de modo más profundo, no por amor propio, sino por amor a Dios, como medio en el camino de conversión hacia Él".
La Cuaresma "es un tiempo propicio que se nos da para atender, como mayor esfuerzo, a nuestra conversión, para intensificar la escucha a la Palabra de Dios, la oración y la penitencia, abriendo el corazón a la dócil acogida de la voluntad divina, a una práctica más generosa de la mortificación, gracias a la que podemos ir más prontamente en ayuda del prójimo necesitado".
Finalmente el Papa hizo votos para que "María, nuestra guía en el camino cuaresmal, nos conduzca a un conocimiento siempre más profundo de Cristo, muerto y resucitado, que nos ayude en el combate espiritual contra el pecado y nos sostenga al invocar con fuerza: ¡'Converte nos, Deus salutaris noster' - 'Conviértenos a Ti, Oh Dios salvación nuestra. Amén!

17 enero 2011

TESTIMONIO

WASHINGTON D.C., 17 Ene. 11 / 07:02 am (ACI)

"UnPlanned" (No planificado) es el libro en el que la activista Abby Johnson detalla cómo dejó su trabajo de directora de una clínica de abortos de la cadena Planned Parenthood (PP) para convertirse en defensora de la vida y abrazar la fe católica.
Johnson se convirtió en figura pública en noviembre de 2009 cuando un juez desechó una demanda de Planned Parenthood que pretendía silenciarla. La prensa estadounidense divulgó su sorprendente cambio y hoy su testimonio le permite salvar vidas de no nacidos en todo el país.
A pesar de los problemas legales y ataques personales de sus ex empleadores, Johnson narra su historia completa en el libro publicado por Ignatius Press y de venta en librerías locales desde el 11 de enero.
En el volumen, explica por qué dejó la industria del aborto para formar parte del movimiento pro-vida, rechazar incluso la anticoncepción y abrazar la fe católica.
Johnson comenzó como voluntaria en PP y llegó a dirigir la clínica de abortos Bryan/College Station, Texas (Estados Unidos).
Ella misma se sometió a dos abortos y sufría en silencio mientras sus empleadores le exigían alcanzar cuotas de abortos en la clínica y aceptaba sin cuestionamientos la ideología de PP sobre el falso "derecho al aborto".
Lo que suscitó su conversión fue la experiencia de ver en un monitor de ultrasonido cómo abortaron a un no nacido de 13 semanas.
Le pidieron que asistiera un aborto debido a escasez de personal en septiembre de 2009. Esos minutos cambiaron su vida para siempre. Ella pensaba que el bebé era incapaz de sentir algo con tan pocas semanas de concebido pero vio cómo se retorcía y huía del tubo que lo aspiraba.
"Luego se desplomó y comenzó a desaparecer dentro de la cánula ante mis ojos", recuerda Johnson y agrega que lo último que vio fue "cómo su pequeña espina dorsal, perfectamente formada era succionada por el tubo, y luego ya no estaba ahí".
En una entrevista con ACI Prensa el 11 de enero, Johnson señaló que dejó su trabajo y se unió al movimiento pro-vida para ayudar a las mujeres a entender la verdad sobre el aborto y no para convertirse en una figura pública. Fue PP y no la Coalición por la Vida, movimiento que la acogió, la que la llevó a publicar su historia.
La trasnacional abortista abrió una batalla legal contra Johnson para que no hablara de su ex trabajo y fue la organización anti-vida la que llevó su caso a la prensa.
"Esto no es lo que planeé para mi vida. Pero Dios lo preparó para mí y sería incorrecto alejarse de algo que Él ha querido para mi vida", sostiene Johnson y asegura que junto a su esposo han crecido en su fe durante todo este año y se preparan para entrar en la Iglesia Católica.
Uno de los últimos obstáculos que encontró en el curso de su conversión al catolicismo, fue aceptar la enseñanza de la Iglesia sobre el control de la natalidad, pero estudiar con "mente abierta" la "Teología del Cuerpo" de Juan Pablo II y otras fuentes de enseñanza de la Iglesia, junto a una experiencia personal mientras rezaba en un iglesia, la hizo comprender la plenitud de la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad.

Con permiso de Aciprensa.com

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